Encestar productos saludables en el ‘Space Jam’ del súper: un partido cada vez más difícil

Encestar productos saludables en el ‘Space Jam’ del súper: un partido cada vez más difícil

𝕏  @ilustrabor

La alimentación es salud, pero el súper se ha convertido en un campo demasiado hostil para muchas personas. Desplazadas hacia una alimentación basada en ultraprocesados, sin triples de calidad y esperando a las ofertas en el banquillo, encestar productos en el carrito de la compra se ha convertido en un deporte desigual, una peli en la que todo vale para que ganen el partido los mismos de siempre.

El terreno de juego de los supermercados es ya como aquella película de dibujos animados en la que Michael Jordan saltaba y estiraba el brazo tanto que acababa encestando y dando la victoria, por la mínima, a los Looney Tunes. Un lugar al que vas con la banda sonora del que «cree que puede volar» y repetir su hazaña una y otra vez, pero en el que te encuentras con un equipo en contra con un sistema de juego irreal y con las reglas trucadas, un deporte de riesgo para cada vez más personas.

El caso es que, como en Space Jam, a nadie le parece raro que secuestren a la estrella más importante de la NBA alimentaria: el derecho al acceso a una alimentación saludable con precios asequibles. Al parecer, vemos normal ese modelo en el que todo vale (caro), nunca pitan falta a favor de los consumidores más necesitados y en el se juega contra la inflación y unas marcas que se transforman, como los bichitos de la película, en un grupo de grandes cadenas que controlan el mercado y deciden qué, cuánto, cómo, dónde y a qué precio compramos los alimentos. Empresarios deshumanizados a los que les ponen en bandeja poder seguir cogiendo rebotes y encarar la cesta con una sola intención: aumentar sus márgenes de beneficios. En el campo contrario, encontramos un grupo de personas a los que les obligan a tener el marcador, de algo tan básico como poder alimentarse con productos frescos y de calidad, a cero.

En un país como España en el que hay tanto educación como sanidad públicas, ¿Cómo no se apuesta también por supermercados públicos que garanticen el acceso universal a productos básicos saludables? ¿Por qué juegan así con la salud de las personas?

Desde 2021, coincidiendo con el remake con «nuevas leyendas» de la peli animada, han subido tanto los precios de los productos básicos que se hace casi imposible disparar, con seguridad de encestar, alimentos saludables a un precio justo en nuestra alimentación. Señoras y señores cargos políticos, no me hagan creer que los supermercados públicos son una ilusión de niño de los noventa, no me hagan creer que hay que poder volar para poder alcanzar una alimentación sana. Get ready for this.